TORMÓN

Tormón | Introducción

Se ubica en uno de los escasos espacios abiertos que dejan los montes y el desfiladero del río Ebrón. En su entorno se puede visitar hermosos enclaves naturales como la cascada del Calicanto, el puente natural de la Fonseca, o la cueva de la Iglesia. A unos pocos kilómetros, en el paraje del Prado de Tormón, se encuentran las pinturas rupestres de las Cabras, las Cabras Blancas, Tío Jorge y Piezarrodilla, todas ellas en el entorno de la magnífica casa de forestales.


Tormón | La Tejería

La Tejería de Tormón ejemplifica el esfuerzo desarrollado por muchos pequeños pueblos de montaña para disponer de todos los elementos precisos para el desarrollo de la vida cotidiana. En este lugar se podían fabricar las tejas necesarias para la construcción y mantenimiento de las construcciones del pueblo evitando la necesidad de depender de otro lugar de complicada comunicación. Se conserva la casa en la que se guardaban las piezas, la estructura casi completa del horno y la fuente de la que se surtían de agua para preparar adecuadamente en barro. En la actualidad se encuentra habilitado como zona de descanso, con la colocación de algunos bancos y mesas.

Tormón | Arte Rupestre

En el lugar conocido como el prado de Tormón, junto a la imponente casa de forestales del mismo nombre, se encuentra el conjunto de abrigos con arte rupestre pictórico de Tormón. Se trata de cuatro abrigos, denominados Ceja de Piezarrodilla, Tío Jorge, Cabras blancas y Cabras. De todos ellos es necesario destacar dos. En el de Ceja de Piezarrodilla encontramos un gran toro de color negro entre cuya cornamenta correspondiente se observan otros dos cuernos de color blanco. Este hecho hace pensar en un proceso, ya coetáneo a las propias obras, de remarcado y repintado de las figuras de estos abrigos, además de manifestar la utilización de un color muy extraño para las pinturas de esta época. El segundo de ellos es el de las Cabras Blancas, auténtica joya del arte rupestre levantino en el que se representa un numeroso rebaño de pequeñas cabras realizadas en color blanco sobre un fondo de color negro, lo que provoca un contraste de un nivel desconocido en el resto de pinturas del parque.

En la zona del prado de Tormón se erige una gran casa de forestales construida, como bien indica el escudo colocado sobre la puerta principal, en tiempos de la segunda república. En esta época apenas existían caminos para comunicarse con Tormón ni para acceder a la explotación de los pinares. Junto con la construcción de la casa se abrieron pistas forestales y se mejoraron las comunicación viales. Se trata de un edificio levantado con mampostería irregular de rodeno, dividido en una planta calle, un piso y una falsa o cámara bajo la parte central de la cubierta. En su entorno se conservan las antiguas cuadras y el horno de pan que daban servicio al personal residente. Existe el proyecto de convertir esta casa en un centro de actividades en la naturaleza, orientado a la didáctica del medio natural y del arte rupestre.

Tormón | El río Ebrón

El río Ebrón, a su paso por la localidad de Tormón produce una gran variedad de paisajes y formaciones geológicas. Se trata de un río cuyas aguas presentan un alto grado de partículas en suspensión, lo que da lugar a la precipitación de sales minerales y otras sustancias que, una vez sedimentadas producen la llamada piedra toba que aparece en ambas orillas y se acumula en las paredes verticales de las gargantas. El agua del Ebrón también produjo fenómenos de erosión química como los que provocaron el desplome del lecho del antiguo cauce. El puente de Fonseca es el único testigo de ese antiguo cauce que descendió varias decenas de metros hasta llegar al actual, al haber sido disueltos los materiales ubicados en estratos inferiores al lecho del río. El sendero del parque cultural discurre junto a este río, y ofrece al visitante una de las rutas más impresionantes desde el punto de vista natural, con sus miradores, pasarelas colgadas en la roca, o la posibilidad de ascender hasta el citado puente de Fonseca.

Tormón | El Molino

A las orillas del río Ebrón, en el lugar conocido como el Calicanto, se encuentran los restos del antiguo molino de Tormón. En este molino, además de la fabricación de harina durante la postguerra se producía electricidad para las casas de la población. Aún a pesar de su actual estado de ruina se pueden ver todas las partes que componen una instalación de estas características. Se conserva el canal de derivación procedente del río, la estructura por la que se precipitaba en agua, el eje del molino propiamente dicho, y el canal de salida del agua de nuevo hacia el río.