Abrigo de Doña Clotilde




El abrigo de Doña Clotilde fue descubierto por un vecino de Albarracín, aunque será el in-vestigador Martín Almagro quien realizará el primer estudio sobre el yacimiento en el año 1944.

Se trata de una de las más importantes es-taciones rupestres de la sierra de Albarracín. Las pinturas aparecen en un friso de aproximada¬mente 0,7 m de altura por 2,3 m de anchura. En el mismo, se han catalogado 43 figuras pin¬tadas en distintas tonalidades de rojo, en con¬creto 15 figuras de animales (la mayoría de ellos cuadrúpedos indeterminados) y 19 antropo¬morfos, de gran diversidad estilística (desde fi¬guras más o menos realistas, hasta las que poseen rasgos muy esquematizados). Además, aparecen una figura de serpiente, un árbol y distintos signos sencillos.
En el abrigo, se han empleado las tintas pla¬nas, a veces silueteadas, y las lineales simples.

Se han distinguido hasta cuatro fases esti-lísticas, sin duda pertenecientes a momentos muy evolucionados del arte levantino, ya en la transición al arte esquemático, e incluso dentro de este, por lo que serían las pinturas más re-cientes del conjunto de Albarracín. Las manifes-taciones rupestres han sido atribuidas al Calcolítico y a la Edad Bronce (4500-3500 años antes del presente).
La escena situada en el centro del abrigo representa un árbol del que caen frutos. Alre-dedor se han dispuesto seis figuras humanas muy estilizadas, con un curioso tocado en forma de montera. Ha sido interpretada como una escena de recolección.